PENSAMIENTO CRITICO

Partiendo de algunos elementos abordados a lo largo del modulo, puede considerarse el pensamiento critico como  aquella habilidad reflexiva que integra a su vez otras habilidades del pensamiento como: la comparación, la deducción, la inferencia, la categorización, entre otras, las cuales permiten al sujeto una posición más reflexiva y critica frente a la realidad circundante, haciendo un proceso de introspección constante con relación al papel desempeñado en esa realidad. 

Dicho de este modo, el pensamiento critico se presenta como una oportunidad para fortalecer el proceso de enseñanza aprendizaje, en tanto permite tomar una posicion más reflexiva en torno a los aciertos y desaciertos encontrados, superando en cierto modo la pasividad con que afrontamos los retos del día a día, buscando de forma constante otras estrategias que enriquezcan el proceso y sobre todo con una mayor autonomía.

En comparación con el modulo de la Autonomía, no se encuentran de forma explicita estrategias que permitan un desarrollo paulatino de sus habilidades anexas; sin embargo, se proponen unos estándares que mirados bajo la posibilidad de asociación, permiten la construcción de estrategias, las cuales atendiendo a las necesidades de los grupos y sus características según la etapa del desarrollo moral en que se encuentren, podría permitir mayor sensibilización en torno  a la propia responsabilidad en la construcción cotidiana de ambientes de trabajo, retomando en ello aspectos tales como la actitud, el compromiso personal, la resolución asertiva de conflictos, la comunicación, entre otras. En este orden de ideas, durante el trabajo del módulo, se abordaron los estándares del pensamiento crítico, los cuales contemplan a su vez, principios, indicadores de desempeño y resultados, los cuales pueden ser comprendidos, en este caso, como acciones evidenciables en el aula de clases, con el fin de tener criterios claros a la hora de identificar el progreso en dichas competencias. A continuación se retomarán solamente algunos de ellos (debido a su extensión), esto sin desconocer que todos son necesarias dentro del proceso de desarrollo de dichas competencias, esto es:

- Propósitos, metas y objetivos: los estudiantes que piensan críticamente buscan comprender no solo el contenido o tema sino el por qué, tratando de darle sentido a dicho aprendizaje, a partir de metas  y propósitos claros.
- Preguntas, problemas y asuntos: los estudiantes que piensan criticamente intentan focalizarse en las preguntas, bien sea para su solución o para su formulación. Esto debido a que la pregunta se constituye como un punto de partida para un razonamiento especifico.
- Información, datos, evidencia y experiencia: los estudiantes conjugan varias habilidades del pensamiento para la organización de la información relevante, categorizando, seleccionando, asociando conceptos relevantes para las preguntas o cuestiones a resolver.
- Inferencias e interpretaciones: los estudiantes que piensan críticamente, logran determinar inferencias, como aquellas ideas propias, a partir de las cuales se otorga sentido a la las situaciones abordadas.
- Suposiciones y presuposiciones: los estudiantes logran identificar suposiciones (bien sean propias o de los demás), buscando una base solida que las sustente.
- Conceptos, teorías, principios, definiciones, leyes y axiomas: los estudiantes presentan atención cuidadosa al lenguaje utilizado, sobre todo para la comprensión de conceptos y leyes. Además intentan explicarlos mediante sus propias ideas.
- Implicaciones y consecuencias: los estudiantes que piensan críticamente comprenden que todos sus actos traen consecuencias, y por lo tanto prestan vital importancia al pensar antes de actuar.
- Puntos de vista y marcos de referencia: los estudiantes que piensan criticamente logran identificar los puntos de vista como base que fundamenta las diferentes acciones realizadas en una situación determinada, contemplando una amplia perspectiva de dichas visiones.

Estos estándares pueden contemplarse como un punto de partida para la implementación de estrategias pedagógicas, que permitan de una forma sistemática la potencialización del pensamiento critico en los y las estudiantes, lo cual podrá evidenciarse desde las acciones más simples en la cotidianidad hasta la forma en que se relacionan con aprendizajes más complejos.

Algunas de los aspectos más significativos a tener en cuenta para la implementación de estas estrategias pedagógicas son:

- Modificación paulatina de esquemas pedagógicos, centrados en el tradicionalismo puro, donde prevalece el aprendizaje memorístico, careciendo de una participación más activa de niños y niñas en la construcción de su proceso de aprendizaje.
- Organización conceptual de los currículos, pues en algunos casos no se cuenta con una estructura secuencial a lo largo de los ciclos académicos, encontrando dificultad para la asociación y secuencia didáctica.
- Permitir una participación mayor a niños y niñas durante la clase, motivando la construcción de preguntas, como uno de los procesos mentales más significativas en el aprendizaje.
- Fomentar entre los y las estudiantes habilidades para la construcción de sus propios puntos de vista, como una manera de interpretar y dar cuenta de lo aprendido. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario